El contenido UGC para marcas se está convirtiendo en una de las formas más interesantes de hacer publicidad en redes sociales. Y hay algo que estoy viendo constantemente: muchas marcas invierten dinero en publicidad, hacen vídeos muy producidos y preparan campañas visualmente impecables… pero después esos anuncios no terminan de conectar con la gente.
Y muchas veces el problema no es el producto.
Ni siquiera la oferta.
El problema es mucho más sencillo: el contenido parece publicidad.
Y eso, en un momento en el que estamos constantemente expuestos a anuncios en Instagram, TikTok, YouTube y prácticamente cualquier plataforma que utilizamos, puede hacer que desconectemos en cuestión de segundos.
Precisamente por eso el contenido UGC para marcas se ha convertido en una herramienta cada vez más interesante.
Vídeos naturales, cercanos y creados para que el usuario no sienta que una empresa está intentando venderle algo desde el primer segundo.
Y aunque quizá todavía no te lo hayas planteado, es bastante posible que tu marca necesite UGC más de lo que crees.
¿Qué es el contenido UGC y por qué funciona para las marcas?
UGC significa User Generated Content, o contenido generado por el usuario.
Originalmente, el término hacía referencia al contenido que los propios usuarios publicaban espontáneamente sobre una marca o producto.
Sin embargo, cuando hablamos de UGC aplicado a publicidad y marketing, normalmente nos referimos también a vídeos creados específicamente por creadores UGC para que posteriormente las marcas puedan utilizarlos en sus redes sociales, páginas web o campañas publicitarias.
Y aquí hay una diferencia importante.
¿Por qué el UGC conecta mejor con el usuario?
Un vídeo UGC no intenta parecer el típico anuncio tradicional.
Busca parecerse mucho más al contenido que estamos acostumbrados a consumir cada día en redes sociales.
Una persona frente a cámara.
Un producto.
Una situación cotidiana.
Un problema reconocible.
Una experiencia.
Una recomendación.
Todo mucho más natural.
Y precisamente ahí está buena parte de su potencial.
Porque cuando una persona está haciendo scroll y se encuentra con un vídeo excesivamente publicitario, sabe inmediatamente que está viendo un anuncio.
Pero cuando encuentra a alguien hablando de un problema que también tiene ella, utilizando un producto y explicándolo con un lenguaje normal, es mucho más fácil captar su atención.
5 señales de que tu marca necesita contenido UGC
No todas las marcas necesitan exactamente el mismo tipo de contenido.
Pero hay algunas señales que indican bastante claramente que deberías plantearte incorporar vídeos UGC a tu estrategia de marketing.
1. Tus anuncios parecen demasiado anuncios
Puede parecer una contradicción, pero muchas veces cuanto más perfecto parece un anuncio, más fácil resulta ignorarlo.
Una iluminación espectacular.
Una producción impecable.
Una voz corporativa.
Un modelo perfecto utilizando el producto.
Todo puede estar técnicamente bien y, aun así, provocar que el usuario piense inmediatamente:
«Vale, me están intentando vender algo.»
Y siga haciendo scroll.
El contenido UGC busca precisamente romper esa barrera.
No significa hacer vídeos malos ni grabar cualquier cosa con un teléfono móvil.
Significa crear contenido pensado estratégicamente para resultar natural, cercano y creíble.
La producción está ahí.
Simplemente intentamos que no se note.
2. Tus campañas consiguen clics, pero pocas ventas
Este es otro problema bastante habitual.
Tu anuncio consigue llamar la atención.
La gente hace clic.
Entra en la página.
Mira el producto.
Pero finalmente no compra.
Evidentemente puede haber muchísimas razones detrás de una conversión baja, pero una de ellas puede ser la falta de confianza.
Y aquí los anuncios UGC pueden desempeñar un papel muy interesante.
Ver a una persona utilizando un producto permite entender mejor cómo funciona, cómo se utiliza, qué tamaño tiene o qué problema intenta solucionar.
No es lo mismo que una marca te diga:
«Nuestro producto es fantástico.»
Que ver a alguien enseñándote:
«Mira, yo lo utilizo así y esto es lo que me gusta.»
El mensaje puede ser parecido.
La percepción es completamente diferente.
3. Tienes un ecommerce o vendes online
Si vendes por Internet tienes un problema que una tienda física no tiene:
el cliente no puede tocar tu producto.
No puede cogerlo.
No puede probárselo.
No puede comprobar su tamaño.
No puede preguntarle directamente a alguien cómo funciona.
Por eso el vídeo puede convertirse en una herramienta especialmente potente para un ecommerce.
Cosmética, alimentación, suplementos, tecnología, ropa, productos para mascotas, hogar, deporte…
Prácticamente cualquier producto puede beneficiarse de verlo en una situación real.
Un buen vídeo UGC puede enseñar cómo se utiliza, resolver una duda, mostrar un beneficio o simplemente conseguir que la persona que está viendo el anuncio piense:
«Esto podría servirme a mí.»
Además, el formato UGC encaja especialmente bien con el lenguaje visual de plataformas como TikTok, Instagram Reels y otras redes donde estamos acostumbrados a consumir vídeos verticales, rápidos y protagonizados por personas reales.
4. Tus anuncios funcionaban… pero cada vez funcionan menos
Has encontrado un anuncio que funciona.
Perfecto.
Lo mantienes activo.
Pasan las semanas.
Y poco a poco empieza a perder rendimiento.
Es completamente normal que las creatividades terminen agotándose.
El problema aparece cuando producir cada nuevo anuncio implica organizar otra grabación, contratar equipo, preparar localización, actores, iluminación, edición…
Porque necesitas contenido nuevo constantemente, pero producirlo resulta lento y caro.
Una de las grandes ventajas de trabajar con creadores UGC es precisamente la posibilidad de generar diferentes piezas y variaciones de una misma idea.
Puedes probar distintos hooks.
Distintos problemas.
Distintos beneficios.
Distintas formas de presentar el producto.
Incluso pequeñas variaciones del mismo anuncio.
Esto permite tener más creatividades disponibles para probar sin tener que organizar una gran producción cada vez.
5. Tu producto necesita generar confianza
Hay productos que prácticamente se entienden solos.
Otros necesitan un poco más.
Necesitan explicación.
Demostración.
Contexto.
O simplemente necesitan que alguien los pruebe delante de cámara.
Aquí es donde el contenido generado por usuarios o creadores puede resultar especialmente interesante.
Porque la comunicación deja de sentirse como una empresa hablando de sí misma y pasa a parecer una persona explicando algo a otra persona.
Y en determinados productos, esa diferencia puede ser enorme.
¿Para qué puede utilizar una marca el contenido UGC?
Otro error bastante habitual es pensar que los vídeos UGC sirven exclusivamente para TikTok.
En realidad, una misma estrategia de contenido UGC para marcas puede utilizarse en muchos lugares diferentes.
Por ejemplo:
- anuncios para Meta Ads
- TikTok Ads
- Instagram Reels
- TikTok orgánico
- páginas de producto de un ecommerce
- landing pages
- demostraciones de producto
- vídeos explicativos
- testimonios
- contenido para redes sociales
- diferentes versiones de una misma creatividad publicitaria
Incluso puedes grabar varias aperturas o hooks para un mismo vídeo y probar posteriormente cuál consigue captar mejor la atención.
Porque una de las claves de la publicidad actual no es solamente crear un buen anuncio.
Es poder probar diferentes creatividades hasta descubrir qué mensaje conecta mejor con tu público.
Creador UGC e influencer no son lo mismo
Esta es probablemente una de las confusiones más habituales cuando una marca empieza a investigar sobre UGC.
Un influencer tiene una audiencia propia.
La marca le paga, entre otras cosas, por acceder a esa audiencia y conseguir que publique determinado contenido en sus redes sociales.
Con un creador UGC el planteamiento puede ser completamente diferente.
La marca contrata al creador principalmente por su capacidad para crear el contenido.
El creador graba el vídeo y posteriormente la empresa puede utilizarlo, según los derechos acordados, en sus anuncios, redes sociales, página web u otros canales.
Por eso un creador UGC no necesita necesariamente tener cientos de miles de seguidores.
Lo importante es otra cosa:
Saber comunicar delante de una cámara.
Entender cómo captar la atención.
Saber presentar un problema, introducir un producto sin que parezca forzado y explicar sus beneficios. Y, sobre todo, conseguir que todo parezca natural aunque detrás exista una estrategia.
El gran error: pensar que UGC significa «un vídeo cutre grabado con móvil»
Para mí este es uno de los errores más importantes.
UGC no significa coger el teléfono, ponerse delante de una ventana y decir cualquier cosa sobre un producto.
Al menos, no debería.
Un buen creador de contenido UGC tiene que conseguir algo bastante más complicado:
hacer que un vídeo estratégicamente pensado para vender no parezca un anuncio tradicional.
Detrás de un buen vídeo puede haber un hook estudiado, un problema, una demostración, beneficios, objeciones, prueba social y una llamada a la acción.
Pero el espectador no debería estar pensando en nada de eso.
Simplemente debería sentir que alguien le está contando algo que le interesa.
Y conseguir esa naturalidad tiene mucho más trabajo del que parece.
Entonces… ¿tu marca necesita contenido UGC?
Si haces publicidad en redes sociales, vendes online o necesitas producir nuevas creatividades constantemente, probablemente merece la pena probarlo.
Especialmente si:
- vendes productos por Internet
- utilizas Meta Ads o TikTok Ads
- necesitas generar confianza
- tus anuncios actuales parecen demasiado corporativos
- quieres probar diferentes creatividades
- necesitas contenido de forma recurrente
- quieres enseñar tus productos en situaciones reales
- tus anuncios empiezan a perder rendimiento
Esto no significa que el UGC tenga que sustituir toda tu publicidad.
Una campaña de marca muy producida puede seguir teniendo muchísimo sentido.
Una fotografía profesional también.
Un vídeo corporativo también.
El UGC simplemente cumple otra función.
Te permite hablar el mismo lenguaje que utiliza tu audiencia cuando consume contenido en redes sociales.
Y eso, en un mundo en el que competimos constantemente contra el siguiente vídeo del scroll, puede marcar una diferencia importante.
¿Buscas un creador UGC para tu marca?
Yo trabajo con marcas y agencias creando contenido UGC natural, cercano y pensado para publicidad y redes sociales.
Mi objetivo no es simplemente ponerme delante de una cámara enseñando un producto.
Intento entender primero qué queremos comunicar, qué problema resuelve ese producto y cómo podemos convertirlo en un vídeo que resulte interesante para la persona que está al otro lado de la pantalla.
Creo anuncios UGC para Instagram, TikTok y campañas de Meta Ads, además de contenido que las marcas pueden integrar en sus propios canales.
Si buscas un creador UGC para tu marca y quieres vídeos que conecten con tu audiencia sin parecer «otro anuncio más», puedes escribirme y vemos qué podemos crear juntos.
Prácticamente cualquier marca que venda online o utilice las redes sociales para captar clientes puede plantearse utilizar contenido UGC. Resulta especialmente interesante para ecommerce y productos que se benefician de una demostración, explicación o experiencia de uso.
El formato UGC encaja especialmente bien con TikTok porque utiliza un lenguaje visual muy parecido al contenido que los usuarios consumen habitualmente en la plataforma: vídeos verticales, rápidos, cercanos y protagonizados por personas.
No. De hecho, una de sus ventajas es que permite a pequeñas marcas y ecommerce producir diferentes creatividades sin tener que recurrir necesariamente a grandes producciones publicitarias.
Un influencer aporta principalmente acceso a su propia audiencia y publica el contenido en sus canales. Un creador UGC es contratado principalmente para producir contenido que posteriormente utilizará la marca. Son servicios diferentes, aunque una misma persona puede realizar ambos.
El precio de un vídeo UGC depende de factores como la duración, el número de piezas, la complejidad de la grabación, la edición, las diferentes versiones o hooks solicitados y los derechos de utilización del contenido. Por eso es importante valorar cada proyecto según las necesidades reales de la campaña. Pero si quieres tener una horquilla de precios para un vídeo normal de unos 30 segundos sueln rondar entre 145€ y 300€.
Antes de contratar a un creador UGC conviene tener claro dónde se utilizará el contenido, qué producto se quiere promocionar y cuál es el objetivo principal de la campaña. A partir de ahí, el creador puede desarrollar una propuesta, trabajar diferentes conceptos y transformar las ventajas del producto en piezas pensadas específicamente para el público de la marca.


